Un beso el dulce sabor de la felicidad, es la esencia
de las flores.
Es el himno que cantan las aves, es el eco del alma,
es el vuelo eterno de dos corazones llamando al amor.
Besos que llevan clamor de intenso gozo, felicidad
de pétalos dormidos y silencios que despiertan al amor.
Besos, suavidad de caricia que humedece mis labios,
de vino espumoso, luminoso y rosado.
Así bebo tus besos de suave aroma, así me sabe, gota
a gota y quita la sed a mi boca, bebiendo la fresca
esencia de tu boca.
Iluminando la mirada con el candor de los labios amados.
Las palabras callan y los silencios hablan porque solo
nuestros besos existen, besos que se quedan en el corazón,
Es el himno que cantan las aves, es el eco del alma,
es el vuelo eterno de dos corazones llamando al amor.
Besos que llevan clamor de intenso gozo, felicidad
de pétalos dormidos y silencios que despiertan al amor.
Besos, suavidad de caricia que humedece mis labios,
de vino espumoso, luminoso y rosado.
Así bebo tus besos de suave aroma, así me sabe, gota
a gota y quita la sed a mi boca, bebiendo la fresca
esencia de tu boca.
Iluminando la mirada con el candor de los labios amados.
Las palabras callan y los silencios hablan porque solo
nuestros besos existen, besos que se quedan en el corazón,
con el rose y la tersura de los labios hambrientos.
Labios provocativos, sensuales y sutiles, con la calma
de mi sonrisa y lo inquietante de tu boca.
Labios provocativos, sensuales y sutiles, con la calma
de mi sonrisa y lo inquietante de tu boca.
Besos dados y recibidos con la maravillosa exquisitez
de ensueño y armonía, para dar a cada beso el dulce sabor
de la felicidad.
de la felicidad.
Besos apasionados de bocas sedientas y almas fusionadas
renaciendo en el vuelo eterno de dos corazones sedientos
renaciendo en el vuelo eterno de dos corazones sedientos
de amor.
Rondando nuestros sueños, en el vaivén de tus labios color
Rondando nuestros sueños, en el vaivén de tus labios color
de miel
Besos cálidos, dulces, que embriagan y en un instante
y sin poderlo evitar se quedan inefablemente
en el dulce sabor de la felicidad.
Besos cálidos, dulces, que embriagan y en un instante
y sin poderlo evitar se quedan inefablemente
en el dulce sabor de la felicidad.